Bajo el cálido techo del Infocentro Elearmado Bonilla, se vivió una jornada de aprendizaje que trasciende las pantallas convencionales para abrazar la innovación tecnológica. Durante tres días intensos, del 25 al 27 de febrero, 22 compañeros del estado Delta Amacuro se sumergieron en el fascinante mundo de la robótica. Esta primera etapa formativa busca sembrar curiosidad y destrezas técnicas en quienes son el corazón de la enseñanza tecnológica en nuestra región.
La inducción, centrada en el manejo de la tarjeta integrada de robótica, fue guiada con maestría por Lexis Aguilar, Coordinador de Robótica Educativa en Zulia por Mincyt, bajo el inspirador nombre de «Agenda de Pequeños Ingenieros». En este espacio no solo convergieron los tutores de los Infocentros, sino que se sumaron docentes de áreas estratégicas como ingeniería y ciencias aplicadas. Esta unión de saberes permitió un intercambio rico en experiencias, donde la teoría se convirtió en práctica mediante el ensamblaje y programación de circuitos.
Para la Fundación Infocentro, este taller representa mucho más que una simple capacitación técnica; es una apuesta decidida por el crecimiento humano de su equipo de trabajo. Al dotar al personal de herramientas actuales y profesionales, se garantiza que cada comunidad, por remota que sea, reciba una formación de vanguardia. La meta es clara: empoderar a los facilitadores para que actúen como puentes sólidos entre el conocimiento científico y el futuro de nuestra juventud.
El ambiente en el Elearmado Bonilla estuvo cargado de entusiasmo, reflejando el compromiso de estos hombres y mujeres por mantenerse a la altura de los retos globales. Aprender sobre robótica educativa en el Delta no es solo un avance técnico, sino un acto de soberanía tecnológica que nace desde las bases populares. Cada línea de código aprendida y cada sensor conectado es un paso adelante hacia la democratización del saber científico en cada rincón del estado.
Con el cierre de esta primera fase de la «Agenda de Pequeños Ingenieros», se abre un nuevo capítulo de posibilidades para las comunidades indígenas y urbanas de la zona. Los facilitadores ahora regresan a sus espacios no solo con nuevos conocimientos, sino con la motivación renovada para inspirar a la próxima generación de inventores. Infocentro reafirma así su labor social, demostrando que la tecnología, cuando tiene rostro humano, es la herramienta más poderosa para transformar realidades locales.
Prensa Infocentro Delta Amacuro | Osmar Ruiz

