Las cámaras de Venezolana de Televisión recorrieron los pasillos de un lugar donde la imaginación se convierte en realidad: el Mega Núcleo de Robótica en la sede del MINCYT. Durante esta visita, se pudo sentir la energía de una generación que no solo consume tecnología, sino que está aprendiendo a crearla desde cero. A través del programa Infocentro, este espacio se ha convertido en un hogar para los pequeños ingenieros que sueñan con transformar el país con sus propias ideas.
Uno de los momentos más emocionantes del recorrido fue la presentación de una placa robótica diseñada y desarrollada con sello nacional para el aprendizaje de los niños. El profesor Alejandro Lostte explicó con orgullo que este avance es un paso gigante para que los jóvenes entiendan que la tecnología no es algo mágico traído de afuera. Se trata de mostrarles que ellos tienen la capacidad de construir, reparar y mejorar cualquier equipo, sintiéndose dueños de su propio conocimiento y de su futuro técnico.
La voz de los protagonistas también se hizo escuchar a través de Alejandro, un joven integrante del Semillero Científico con experiencia en olimpiadas internacionales de robótica. Para él, esta disciplina va mucho más allá de conectar cables o programar un motor; se trata de aprender el valor de la constancia y la disciplina. Alejandro compartió que en la robótica los errores son parte del camino, enseñándoles a no rendirse y a buscar siempre una solución creativa ante cualquier problema que se presente.
Justo López, orientador nacional de Infocentro, destacó que la verdadera magia de este núcleo es su metodología basada en el «hacer para aprender». Aquí, los estudiantes cuentan con estaciones de soldadura y kits de última generación que antes eran inalcanzables para muchos sectores de la población. Al democratizar el acceso a estas herramientas de alto costo, se está abriendo una puerta de oportunidades para que cualquier niño, sin importar su origen, pueda convertirse en un experto tecnológico.
Este recorrido de VTV deja claro que Venezuela está sembrando las semillas de una independencia tecnológica real, cultivada con amor y esfuerzo en nuestras propias instituciones. El Mega Núcleo «Humberto Fernández Morán» no es solo un laboratorio lleno de máquinas modernas, sino un epicentro de esperanza para las familias venezolanas. Al final del día, lo más importante no son los circuitos, sino el brillo en los ojos de esos jóvenes que hoy saben que el futuro está en sus manos.
Prensa Distrito Capital | Jesús Mejias
