La Fundación Infocentro se consolida hoy como el pilar fundamental de la democratización digital en el país, reafirmando su identidad como un proyecto nacido al calor de la Revolución Bolivariana. Este programa, definido por sus protagonistas como un «hijo genuino» del Comandante Hugo Chávez, ha trascendido la conectividad básica para convertirse en un ecosistema de innovación. En cada rincón del territorio nacional, desde las zonas urbanas hasta las comunidades indígenas en Amazonas, el espíritu de soberanía tecnológica sigue guiando la formación de un pueblo que ya no solo usa la técnica, sino que la crea y la transforma para su propio beneficio.
El éxito actual de este semillero científico se evidencia en el relevo generacional que hoy lidera los procesos de enseñanza en robótica educativa. Aquellos jóvenes que ayer tocaron las puertas de los Infocentros como pasantes o curiosos con deseos de aprender, son ahora los facilitadores de vanguardia que multiplican el conocimiento en sus comunidades. Estos nuevos talentos no solo están innovando en la creación de software y hardware, sino que se preparan con determinación para representar a Venezuela en las próximas Olimpíadas de Robótica, demostrando que el talento nacional tiene la capacidad técnica necesaria para competir y destacar en cualquier escenario internacional.
La transformación de Infocentro también ha permitido romper las barreras generacionales a través de iniciativas como la «Escuela para Padres Digitales» y la formación para adultos mayores en ciudadanía digital. Siguiendo las orientaciones de la cartera ministerial, se busca que la tecnología sea una herramienta de unión familiar y responsabilidad compartida, donde el pensamiento crítico prevalezca sobre el consumo pasivo. Esta visión descolonizadora de la ciencia asegura que los niños y jóvenes no estudien para abandonar sus raíces, sino para convertirse en los agentes de cambio que diseñen soluciones tecnológicas aplicadas a los problemas reales de sus consejos comunales y comunas.
En este proceso de evolución constante, la Fundación ha diversificado su oferta con más de 22 procesos formativos que abarcan desde la oratoria y la producción de contenidos hasta la gestión de Info-Bibliotecas. Estos espacios se han convertido en refugios seguros donde la juventud venezolana no solo adquiere destrezas técnicas, sino que fortalece su identidad y ética profesional. El impacto de Infocentro es tangible en estados como Apure, Carabobo y Mérida, donde la robótica educativa ha llegado a escuelas rurales, permitiendo que niños y niñas que antes estaban excluidos del mundo digital, hoy comprendan sistemas de control, sensores y mecánica robótica con total naturalidad. Finalmente, el programa «Activos en Red» destaca que esta labor es un homenaje vivo a figuras de la ciencia nacional como la doctora Olinda Delgado, cuyo legado de entrega al pueblo inspira a las nuevas generaciones. Infocentro continúa desplegado en cada municipio, desde la Guajira hasta el Delta, demostrando que el acceso al conocimiento es la base de la verdadera independencia. Con el apoyo de facilitadores comprometidos y una comunidad empoderada, el proyecto bandera del Comandante Chávez sigue demostrando que, en manos del pueblo, la tecnología es un instrumento de liberación, creatividad y construcción del poder popular hacia el futuro.
Prensa Infocentro | Osmar Ruiz

